Es por todos sabido que la luz y el calor modifican las capacidades curativas de los medicamentos homeopáticos y de los medicamentos en general. Además, la luz ultravioleta y todas las radiaciones ionizantes son capaces de modificar, no solo la frecuencia que emiten los medicamentos, sino que también pueden modificar sus estruturas moleculares.

Los medicamentos que curan debido a que transmiten una frecuencia vibratoria concreta, como es el caso de los medicamentos homeopáticos, las flores de Bach o las plantas medicinales, son muy sensibles a perder sus capacidades curativas por el efecto de estas radiaciones, pero también por el efecto de otras radiaciones artificiales que cada vez son más y más presentes por todas partes y que conocemos como radiaciones de Alta Frecuencia.

Para evitar que nuestros medicamentos pierdan sus cualidades curativas hay que guardarlos y preservarlos de cualquiera de estas radiaciones y, de la misma forma que no los dejaríamos expuestos al sol, ni al calor sobre una estufa, ni tampoco a fuentes de radiactividad, también debemos preservarlos de las radiaciones de radiofrecuencia , como  es el caso de la telefonía móvil, el wimax, el wi-fi, el bluetooth , las microondas y escáners aeropuertos.

Hasta ahora no teníamos posibilidades de proteger nuestros medicamentos de estas radiaciones que están por todas partes y en altas intensidades. ¿Quién no está preocupado por el wi-fi que nos llega simultáneamente de nuestros vecinos? o por las antenas de telefonía móvil cuya radiación atraviesa las paredes de nuestras casas…. Estas radiaciones también afectan a nuestros medicamentos.

Pero finalmemte  disponemos de un recurso que, además de ser bonito y práctico, protege muy bien contra estos tipos de radiaciones y que se encuentran altamente concentradas entre las frecuencias de 30MHz a 18 GHz: el estuche BUIT.

 

Núria Cuch i Arguimbau

Ingeniera agrónoma. Geobióloga.

Agricultura ecológica. Agrohomeopatía.

Biohabitabilidad.